Osteoartritis… ¿En los dedos?

Descripción

La osteoartritis de los dedos es una de las formas de osteoartritis más frecuentes. Esta situación se explica principalmente debido a que las articulaciones de las manos se encuentran entre las estructuras articulares más utilizadas a lo largo de la vida. En la mayoría de los casos, la osteoartritis de los dedos inicia alrededor de los 50 años, con un amplio predominio en las mujeres menopáusicas.

En efecto, las fluctuaciones hormonales que ocurren en este período de la vida constituyen un factor favorecedor de la osteoartritis. Hay factores hereditarios que pueden favorecer a presentar esa afección.

Si bien los dedos se componen de varias articulaciones, observamos que las articulaciones interfalángicas distales (IFD), situadas entre la segunda y la tercera falange, a menudo sufren mayor impacto que las articulaciones interfalángicas proximales (IFP) o que las articulaciones metacarpofalángicas (MCF). Al igual que todas las otras formas artrósicas, la osteoartritis de los dedos es el resultado de una degeneración progresiva del cartílago, provocada por la erosión natural de la articulación o por factores extrínsecos, tales como microtraumatismos reiterados, una enfermedad metabólica o incluso anomalías anatómicas.

La rizartrosis es una forma específica de osteoartritis de los dedos porque afecta exclusivamente a la articulación denominada “trapeciometacarpiana”, situada en la base del pulgar, o sea, entre el primer metacarpiano y el hueso trapecio.

En la rizartrosis, las lesiones artrósicas se localizan a la altura de la articulación entre el primer metacarpiano y uno de los huesos de la muñeca/carpo (el trapecio). Esta articulación realiza la «oposición del pulgar» por lo que cuando está afectada ocasiona mucho dolor en las actividades en prensión/agarre y pinza.

Síntomas

  • Dolor progresivo
  • Rigidez progresiva
  • Deformidad IFD (nódulos de Heberden)
  • Deformidad IFP (nódulos de Bouchard)
  • Deformidad en forma de «escalón» o «signo del hombro» a la altura de la base del pulgar

Tratamiento

La mejor opción para esta patología es la que le devuelva al paciente la función y le alivie el dolor.

Que opciones hay:

Ortopédica.-

  • Terapia física
  • Analgesia
  • Férulas para corregir las deformidades.
  • Protectores y regeneradores de cartílago.

Quirúrgica.- Mediante técnicas quirúrgicas se puede:

  • Resecar (quitar) las protuberancias óseas 
  • Artroplastias con implante
  • Artroplastias de resección
  • Artrodesis. 

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