¿Codo de tenista o epicondilitis lateral?

¿Qué es el codo de tenista?

Es una lesión por uso excesivo que ocurre cuando los tendones (tejidos que unen los músculos a los huesos) se sobrecargan, lo que provoca inflamación, degeneración y posible desgarro. Afecta comúnmente a los tenistas que agarran sus raquetas con demasiada fuerza. Pero cualquiera puede desarrollar esta dolorosa condición, médicamente conocida como epicondilitis lateral.

¿Qué causa el codo de tenista?

Los movimientos repetitivos del brazo pueden hacer que los músculos del antebrazo se fatiguen. Un solo tendón une este músculo a la protuberancia ósea en la parte externa del codo (epicóndilo lateral). A medida que el músculo se cansa, el tendón soporta más carga. Esta sobrecarga puede causar inflamación y dolor, lo que se conoce como tendinitis. Con el tiempo, esta sobrecarga puede causar una condición degenerativa conocida como tendinosis. Juntas, la tendinitis y la tendinosis pueden provocar el desgarro del tendón.

¿Cuáles son los síntomas del codo de tenista?

– Ardor o dolor en la parte externa del codo que puede trasladarse a la muñeca (estas sensaciones pueden empeorar por la noche).

– Dolor al torcer o doblar el brazo (por ejemplo, al girar el pomo de una puerta o abrir un frasco).

– Rigidez o dolor al extender el brazo.

– Agarre debilitado.

¿Cómo se controla o trata el codo de tenista?

El codo de tenista puede mejorar por sí solo con poco o ningún tratamiento. Sin embargo, esa recuperación puede tardar hasta 18 meses. Existen técnicas no quirúrgicas comprobadas que pueden acelerar su recuperación. Los tratamientos no quirúrgicos y mínimamente invasivos para el codo de tenista incluyen:

– Descanso: es posible que deba detener o disminuir las actividades durante varias semanas para que los tendones tengan tiempo de sanar.

– Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE.

– Fisioterapia: Los ejercicios de fisioterapia pueden fortalecer los músculos del antebrazo y su agarre. El masaje, el ultrasonido u otras técnicas de estimulación muscular pueden ayudar a reducir el dolor y mejorar la función.

– Terapia de plasma rico en plaquetas (PRP): las plaquetas son pequeños fragmentos de células en la sangre que ayudan a la curación. Durante una inyección de terapia (PRP), su proveedor extrae una pequeña cantidad de sangre y separa las plaquetas de otras células sanguíneas. Luego inyectan las plaquetas concentradas en el área lesionada bajo guía de ultrasonido.

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